martes 27 de septiembre de 2011

SORDIDEZ (LOS AMOS DE BROOKLYN)

OBRA DEMOLEDORA. Este fin de semana hemos visto Los Amos de Brooklyn en los cines Verdi de Madrid. A pesar de las críticas no muy entusiastas recibidas, y del desconcierto provocado entre el público, su autor, Antonie Fuqua logra superarse y consigue hacer la más personal y demoledora de sus películas, muy por encima (a)moralmente de la celebrada (justamente) Training Day.

Los Amos e Brooklyn es una cinta irregular en la forma, incluso algo amanerada al hacer coincidir tres historias que discurren paralelas. Fuqua hace que el correteo compulsivo de tres ratas (R. Gere, E. Hawke y Don Cheadle) les lleve al mismo cubo de basura, y  eso, siendo algo rebuscado, es perdonable, porque la valentía de Fuqua hace que el riesgo merezca la pena al abordar la desolación de esos tres hombres para los que nada más que frustración, desamor y un cubo de sordidez hay aguardándoles cada mañana en sus vidas. 
INSPIRACIÓN EN THE WIRE. Los que hemos tenido el gusto de ver la serie televisiva The Wire sabemos que su espíritu está claramente en Los Amos de Brooklyn. Es más, era una película necesaria, una obra que queríamos ver los que sabíamos de la vida atribulada, alcohólica y violenta de los personajes de la serie. Hay actores que son rescatados por Fuqua para su película. Eso no es nada más que un dato, pero que arroja alguna pista sobre las intenciones del director.

Sucede con The Wire que no tiene, a mi juicio, ni la categoría estética, ni por asomo la profundidad, ni el arrojo siquiera, de tipos como el que intrepreta Richard Gere. Es tanta la adicción que ha creado esta serie televisiva que quizás me arriesgue a ser descalificado por ello, pero pienso que basta un plano como el de Gere acostado solo, boca arriba, sobre un colchón en el que ni siquiera hay sábanas, para saber más de la soledad abrasadora de su vida que todas las borracheras juntas del detective irlandés de The Wire (unas tres docenas de botellas se bebe entre la primera y segunda temporada, calculo muy por lo bajo).
RECUERDO DE OMAR. El actor que interpreta a Omar Devone Little en la serie de TV es rescatado para Los Amos de Brooklyn. Es lo único que puedo decir a favor de The Wire en detrimento de la película: que el personaje del pistolero gay que siembra el terror en las calles de Baltimore con su escopeta y su cicatriz, pero sobre todo con su valor y personalidad abrumadores, es todo un hallazgo interpretado por un actor excepcional (Michael K. Williams) que, a mi juicio, es desaprovechado por Fuqua.

CATARSIS. Los Amos de Brooklyn es una obra profunda e imperfecta, que desconcertará a los débiles y desasosegará a los que se adocenan (sin saberlo) viendo horas y horas de series televisivas como único remedio al aburrimiento de sus vidas, creyendo, y esto es lo peor, que están invirtiendo su tiempo en contemplar una obra estética de categoría superior. Y no es así: las series (sean The Wire, Los Soprano o Mad Men)  no son nada más que lenitivos eficaces contra la desocupación: nunca poseerán el poder catártico de una (buena) película.. como es el caso de ésta de la que hoy hablamos.

2 comentarios:

  1. José Ángel, aunque no estoy del todo de acuerdo con tu afirmación respecto a las series (algo hay de cierto), sólo por el gustazo de ver de nuevo a Omar en pantalla creo que ya vadrá la pena ir a ver estos Amos de Brooklyn.

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  2. Hola Elena, pues tengo que decir que soy un seguidor de las buenas series (como las que menciono), pero estoy un poco harto del esnobismo es torno a su gran calida artística. No es cierto que puedan sustituir al impulso estético, los sentimientos y la imaginación que despierta una buena película. En todo caso es mi opinión. Un saludo.

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