Este pasado miércoles, fiesta de La Almudena en Madrid, nos hemos acercado hasta la Sala de Cámara del Auditorio Nacional a escuchar un ciclo de conciertos sobre la música italiana en el siglo XXI. El conjunto PluralEnsemble dedicado exclusivamente a interpretar creaciones contemporáneas, nos hizo pasar cerca de dos horas de gran intensidad estética basándose en la obra de tres autores: Fedele (quien nos ofreción una breve (?) conferencia sobre el sentido de su música); Francesconi, al que ya conocíamos; y Sciarrino, compositor con gran prestigio pero que para mí constituyó la gran revelación de esta jornada. De Fedele tengo que decir que tiene mucho peligro cuando se le deja un micrófono en la mano, pero que disfrutamos de su obra, que es reconocida y notable.
De Francesconi, muy 'pinchado' en Radio Clásica, comentar que se le nota la influencia electroacústica de quien fuera su gran maestro, Stockhausen, y del cromatismo, algo facilón en su caso, heredado de otro de sus mentores ( nuestro Bach contemporáneo), Luciano Berio.Pero fue con Sciarrino realmente cuando el concierto adquirió vuelo.
Nos sedujo con su desasogante Lo Spazio Inverso, que más arriba reproduzco en vídeo, magnificamente interpretada por el PluralEnsemble. El autor italiano inquieta con su sentido del contraste y de la luz musicales, con su concepción radical de la modernidad que no olvida que ha de apelar al alma, impresionarla, comunicarle un estado de ánimo que nos lleve a sublimar la exacta pero a la vez ambigüa ubicación de nuestro ser dentro de este paradójico siglo XXI.
Sciarrino es de los que siguió la poco considerada máxima de Arnold Schoenberg: viendo éste la fascinación casi matemática que había creado entre sus alumnos Berg y Webern con su revolucionario dodecafonismo, les advirtió que, más allá de penetrar en la complejidad de la nueva técnica compositiva, nunca debían olvidarse de que la verdadera creación sólo puede nacer del alma.
De Sciarrino también he colgado Anamorfosi, una obra más fácil de escuchar para oídos poco cultivados en la música contemporánea. Es una joya que espero me interprete pronto la Colometa al piano.
Nos sedujo con su desasogante Lo Spazio Inverso, que más arriba reproduzco en vídeo, magnificamente interpretada por el PluralEnsemble. El autor italiano inquieta con su sentido del contraste y de la luz musicales, con su concepción radical de la modernidad que no olvida que ha de apelar al alma, impresionarla, comunicarle un estado de ánimo que nos lleve a sublimar la exacta pero a la vez ambigüa ubicación de nuestro ser dentro de este paradójico siglo XXI.
Sciarrino es de los que siguió la poco considerada máxima de Arnold Schoenberg: viendo éste la fascinación casi matemática que había creado entre sus alumnos Berg y Webern con su revolucionario dodecafonismo, les advirtió que, más allá de penetrar en la complejidad de la nueva técnica compositiva, nunca debían olvidarse de que la verdadera creación sólo puede nacer del alma.
De Sciarrino también he colgado Anamorfosi, una obra más fácil de escuchar para oídos poco cultivados en la música contemporánea. Es una joya que espero me interprete pronto la Colometa al piano.


Suelo evitar la música clásica de Schöneberg para acá, más que nada porque no logro entrar en ella. Sin embargo, me ha gustado mucho esta Anamorfosi, supongo que porque es una glosa musical de un tema que me encanta. Lo spazio inverso, uf!, eso yo me ha costado más. De todos modos, gracias por este acercamiento a unas piezas y unos compositores que quedan por completo fuera de mi radar.
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